El asunto del email es importante y aquí te digo por qué y cómo hacerlo bien

Sí, aunque no lo creas, una campaña de email marketing o un envío de un presupuesto pueden no llegar a destino si el asunto no está bien confeccionado. ¿Existe una fórmula a seguir? ¿Un modelo que nos asegure el éxito? En este artículo te comparto algunos consejos con los cuales podés optimizar la tasa de apertura y garantizar que quienes reciben tus emails efectúen alguna acción.

Aún cuando mucho se ha dicho sobre la perdurabilidad y efectividad del correo electrónico, ésta sigue sienda una herramienta extremadamente valiosa para la comunicación y para la venta. Todas las empresas poseen una cuenta de correo profesional y las personas, por lo general, también usan una para sus envíos privados.

Además, poseemos al menos dos casilleros de inbox en redes sociales, más los servicios de mensajería instantánea de uso masivo, alcanzando con ello un gran número de lugares en donde revisar si alguien se puso en contacto con nosotros y nos dejó un mensaje. ¡Qué gran trabajo!

Pero no sólo es un afán abrir todos estos casilleros para ver los mensajes, también es una gran labor hacer que el email que enviamos llegue a destino, sea leído y ejecutado. Estos tres pasos marcan que ese envío fue efectivo:

DESTINO:  Las personas reciben en su bandeja de entrada tu email. No termina como spam, ni es ignorado para su lectura.

LEÍDO: Al no ser ignorado, la siguiente acción remite a la apertura del email y su lectura. ¿Qué tiene este email que puede interesarle a las personas? ¿Por qué es importante? ¿Qué deben hacer con él o en él? Al mismo tiempo, cuando esto empiece a suceder en tus campañas de email, te ofrecerá una gran fuente de información para generar más contenido de valor que optimicen cada vez más tu performance.

EJECUTADO: Si las dos primeras preguntas pasan la prueba existen más posibilidades de que quien lo recibe realice la acción que el email pide. Captó el interés, fue leído y como aduce que hay que hacer clic para descargar un archivo, por dar un ejemplo, bastará con contabilizar cuántas personas hicieron clic.

Hay algo que el email tiene que el resto de los casilleros de inbox no, y por el cual tiene más chances de competir para llamar la atención: el asunto.

¿Por qué es importante el asunto de email?

Con todas los casilleros de inbox que tenemos, la lectura de emails no es una acción prioritaria. Revisamos las redes sociales en donde tenemos un perfil, interactuamos si nos dan ganas, algunos miran las portadas online de los diarios y finalmente, miramos la bandeja de entrada.

¡Ahí está la cuestión! Sin un asunto claro, concreto y que informe, ese email puede quedar en el olvido, debido a que la mayoría de las personas sólo leemos el asunto para decidir qué email se abre para la lectura y cuál no.

Los factores que garantizan la apertura son:

  • Que el envío lo haga alguien cuyo emisario conocemos y esperamos su mensaje.
  • Que lo que nos anticipa el asunto sea realmente atractivo para leer. Por ejemplo: “Llevate 1 Kg. de helado gratis ahora”. (¿Quién no quiere helado gratis, no?)
  • Que esa persona que nos escribe continuamente nos detalle en el asunto de qué se trata cada vez. Por ejemplo: “(Diseño final) Flyer de presentación del evento”.
  • Que sea confiable y no parezca un truco para abrir el email. Por ejemplo: “Descargá tu beneficio”. Si a este ejemplo no le agregamos una razón, además del beneficio puede resultar engañoso y ante la duda, la mayoría elegirán no caer en la trampa, por lo que si tu lista de recepción está interesada en el helado el asunto debiera decir: “Descargá tu descuento de helado aquí”. ¡Aún más si está unido a una particularidad de la marca: “Descargá tu descuento Conogoal aquí”.

¿Qué y sobre qué?

Para redactar asuntos de emails claros y concretos tenés que responderte estas preguntas: ¿Qué? y ¿Sobre qué?

Los asuntos deben decirle a quien recibe el correo qué leerá y qué tiene que hacer con ese email, o con la información que recibió. Podés agregarle otros datos relevantes como:

  • Un plazo de tiempo. Ejemplo: Último día para participar del sorteo de Pascuas.
  • Un beneficio. Ejemplo: Hoy, 50% de descuento con esta clave.

Es cierto, el asunto no puede hacerlo todo, aún más si tenemos que ser breves. Es el momento de revelar el misterio de la brevedad:

Cuenta la historia que la extensión de un asunto de email puede llevarlo directo a la bandeja de spam porque lo hace más pesado si es muy largo o porque se cambia la tipografía en la recepción de algunos correos si sobrepasa los 10 caracteres. Esto no es cierto.

La brevedad tiene que ver exclusivamente con el espacio de lectura que ofrece al receptor del email.

En servicios como Gmail o Yahoo!, por ejemplo, contamos con una extensión de hasta seis palabras, aproximadamente, destinadas al asunto, mientras que Hotmail muestra en su actual diseño de bandeja de entrada sólo tres palabras y luego siguen puntos suspensivos. Los software de email son variables en su diseño, pero no superan la vista de seis palabras, aproximadamente.

Por supuesto podés escribir más si querés, pero tendrás que poner lo importante adelante. De todas maneras, no es aconsejable que pases de las 8 palabras porque, por lo general, nadie lee tanto en un asunto. Para entenderlo mejor es importante que seas consciente de que el asunto no es el email, ni una vista previa del mismo, sino un titular de tu email.

¿Cómo hacerlo bien?

Te dije que un asunto efectivo puede mejorar la tasa de apertura de tus emails y por tanto, puede garantizar que el objetivo del mismo se cumpla. Te dejo aquí otras recomendaciones que lo harán posible:

  • Las 3 reglas: Es bueno que seas creativo con tu redacción, pero antes que nada tiene que ser claro, concreto e informativo, es decir, que esté pensado en base a un objetivo.
  • La investigación: Como todo lo que recomiendo, antes de escribir hay que investigar. Si estás haciendo una campaña de email marketing podés ver un envío anterior y leer los puntos en donde las personas hicieron clic dentro del email. Eso te dará las claves de qué información están buscando y cómo llevarla al asunto para que abrir ese correo represente un clic.
  • La importancia de la segmentación: Clasifica conscientemente tus envíos de acuerdo a estos factores:

– Idioma: Si tenés segmentadas tus listas por países, entonces es mejor hacer dos envíos, uno en inglés y otro en español, y no realizar uno solo con la traducción incluída. Esto último podría resultar confuso para quienes no manejan bien uno u otro idioma, además de que podrías realizar un cuerpo de email demasiado extenso.

– Interés: Analizá la conducta de tus listas de recepción y reclasificalos de acuerdo a sus intereses para que el asunto y el contenido del email vayan acordes y sean la llave para concretar una acción.

– Productos: Si la marca, producto o servicio cuenta con catálogo no descartes hacer envíos específicos por acercamiento a uno u otro producto. Esta opción es excelente para una acción de remarketing. ¡Ojo! Tu asunto es tan específico como el contenido de tu email.

– Asuntos misteriosos: Sí, valen y mucho los asuntos que atrapan, pero poné atención a quiénes se los enviás y, preferentemente, usá una palabra clave en ese misterio. Por ejemplo: “No querés este descuento en helado”. También es importante que no sean demasiado generalizados para una lista de recepción nueva. Si recibís un email cuyo asunto dice “Lo que estabas esperando…” puede ser interesante si casualmente esperabas algo de alguien y sin mirar el remitente lo abriste, pero de lo contrario, ese es el email que por lo general tiene el vuelo directo a la papelera.

– Urgencias cuidadosas: No siempre lo que para vos es importante e imprescindible, lo es para los demás. Entonces, esos asuntos que dicen “Último día para..”, “Se termina tu oportunidad para…”, etc. están dejando hacia el final del asunto lo que es realmente importante. Si se trata de un descuento, conviene que inviertas el orden: “50% de descuento en helado. Último día” o que lo hagas temporal: “Hoy, 50% off en helados”.

– Titulares: Si tu envío es un newsletter con noticias, no dudes en encabezar tu asunto con el título de una de las noticias del día.

– Tomá riesgos, pero estudialos antes: Está comprobado que cuando el asunto dice: “No leas este email”, el receptor lo leerá. Sin embargo, estas creativas modalidades no son azarosas y tienen una justificación. Si vas a ponerte creativo y arriesgado te diría que empieces con pruebas del tipo “No lo abras si no querés ganar dinero en Internet”, en caso de que vendas una solución de este tipo. Una vez que domines el interés por este tipo de contenido en tus listas de recepción, recién ahí tomá un riesgo mayor con un categórico: “No intentes leer este email”. Eso sí, no mientas en el contenido y no engañes a tus receptores.

– Personalizá tu asunto: La idea no es que pongas el nombre de cada persona que lo reciba, pero sí que salgas de una estructura formal si estás ofreciendo un servicio o vendiendo un producto. No sólo te ayudará a acercarte a la apertura del email, sino que tenés más chances de que el servicio que recibe tu correo no lo tome como spam. Ejemplo: “¿Tenés la receta del éxito? Va en este email”.

– Las respuestas son otro asunto: Cuando respondemos un email siempre dejamos el RE: que se antepone al asunto anterior. Si querés lograr una apertura efectiva entonces advertí la respuesta también. “(Confirmo asistencia) RE: Reunión de directorio de Julio” ó “(Llevo mi ppt) RE: Reunión de directorio de Julio”. Ambas respuestas están ofreciendo información de valor.

– Detalles no tan mínimos: Así como le dimos valor al asunto, ahora le pondremos atención a los detalles del mismo.

Emojis: Sí podes usar emojis, pero no más de uno o dos y muy relacionados con lo que estás diciendo.

Mayúsculas: Escribir con mayúsculas siempre remite a decir algo fuerte para que te presten atención. Si todo tu asunto está escrito con mayúsculas, es posible que el receptor sienta que le estás gritando. No exageres su uso.

Ortografía: Lo peor que puede pasar es que el asunto tenga errores. ¡Cuidado!

Signos: Así como las mayúsculas, los signos ofrecen sentido a la frase. No exageres su uso porque una solución puede convertirse en una imposición para otros, y eso no es lo que te dará mejores resultados.

Con estos consejos estás listo para encarar tu asunto de forma resuelta y que éste garantice un objetivo. Te recomiendo, por último, que redactes el asunto primero cuando se trata de un email, y al final cuando se trata de un envío masivo. ¿De qué sirve esto? En el primer caso te ayudará a ser concreto en el cuerpo de email, y en el segundo, ser concreto en el asunto mismo.

Como hemos visto no es nada complicado, es muy fácil. Ahora te toca ponerlo a prueba. Incluime en la lista de recepción para ver que tan bien lo estás haciendo y dejame un comentario aquí para estar atenta.

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