La IA acelera procesos. No crea criterio. Si no partís de una idea clara, una voz definida y una intención concreta, la herramienta solo va a devolverte versiones prolijas de nada.
Ya sé, Copy Fan, hasta los mejores se tentarían usando esta tecnología para exponenciar sus capacidades creativas. Por eso, armé esta guía que, desde ya te digo, no es para “usar mejores prompts”, sino para pensar mejor antes de escribir, incluso cuando usás IA.
¿Empezamos?
1. Usá la IA para brainstorming, no para pensar por vos
La IA puede ayudarte a ordenar ideas, abrir caminos, detectar ángulos posibles, pero las ideas no nacen de la IA.
Las ideas salen de:
- tu cliente
- tu marca
- tu producto o servicio
- tu experiencia
- tu conocimiento del contexto
La IA puede ampliar el mapa. La dirección la ponés vos.
👉 Regla: si no tenés una idea base humana, no empieces con IA.
2. Podés crear un brief con IA, pero nunca lo des por terminado
Sí, podés usar IA para armar un primer borrador de brief, lo importante empieza después. Ese brief siempre tiene que ser ajustado por vos a:
- tono
- voz
- estilo
- posicionamiento
- límites de marca
- cosas que NO se dicen
Después:
- subilo a un proyecto exclusivo
- indicale explícitamente a la IA que debe recurrir a ese brief cada vez que escriba con impronta de marca
- verificá que lo haga
- actualizalo siempre
Un brief no es un archivo muerto, es un documento vivo.
3. Nunca te confíes en las revisiones automáticas
La IA revisa forma, pero no revisa criterio. Nunca publiques un texto solo porque “suena bien”. Te sugiero que leas, ajustes, cortes y escribas todo el tiempo. Si querés usar IA en esta etapa:
- pedile opciones
- pedile variantes
- pedile riesgos o lecturas alternativas
Pero la decisión final es tuya.
👉 Regla: si no lo leerías firmado con tu nombre, no lo publiques.
4. Nunca le preguntes a la IA “qué es mejor” sin contexto
La IA no sabe qué es mejor para tu marca. Sabe qué es promedio para internet. Por lo tanto, si le preguntás “qué es mejor”, te va a responder:
- lo más usado
- lo más aceptado
- lo menos riesgoso
Si aun así necesitás hacer esa pregunta:
- entrená su base de conocimientos
- cargá tus opciones reales
- explicá tus restricciones
- marcá prioridades claras
Si no, estás delegando decisiones estratégicas a un modelo estadístico.
Ey, esto aplica también cuando hacés consultas relacionadas con tu salud física o mental, ojo!
5. Nunca le pidas a la IA información que no conoce
La IA no investiga por vos, completa vacíos con probabilidades. Si le pedís datos que no tiene:
- va a inventar
- va a promediar
- va a sonar segura aunque esté equivocada
Esto puede llevarte a errores graves, especialmente en:
- datos técnicos
- legales
- médicos
- financieros
- comerciales
👉 Regla: si la información es crítica, verificá con fuentes humanas y reales.
6. No le pidas a la IA cotizaciones
La IA no conoce:
- tus costos reales
- tus márgenes
- tu contexto comercial
- tu negociación
Cualquier cifra que te dé es ficticia o genérica. En este sentido, usarla puede hacerte perder plata o credibilidad.
7. No le pidas a la IA consejos estratégicos sin marco
La IA puede darte escenarios, no decisiones. Ya lo vimos en el punto 4, pero si tenés muchas ganas de que alguien te responda “qué conviene hacer”, “qué debería vender” o “qué estrategia elegir”, entonces, pedile:
- análisis de escenarios
- ventajas y desventajas
- posibles riesgos
- preguntas que deberías hacerte
El consejo sin contexto es ruido.
8. Usá la IA para componer, no para reemplazarte
Componer no es escribir. Es decidir.
La IA puede ayudarte a:
- unir ideas
- ordenar argumentos
- explorar enfoques
- acelerar producción
Pero todo esto es netamente humano:
- la intención
- el criterio
- la responsabilidad
Si delegás eso, el problema no es la IA.
9. Protegé la voz de marca como un activo estratégico
Tu voz no es un estilo “lindo”. Es una decisión estratégica.
Entrená a la IA con:
- textos reales de la marca
- ejemplos buenos y malos
- límites claros
- palabras prohibidas
- tonos que sí y tonos que no
Y aun así, revisá siempre.
10. Recordá esto antes de publicar
No busques ser original, mejor buscá autenticidad.
No importa si usás IA, lápiz o teclado. Si el mensaje nace de un criterio propio y responde a un objetivo real, vas por buen camino.
Es cierto que la IA acelera, pero más cierto es que entre vos y la IA, solo vos tenés la capacidad de pensar. Al menos por ahora, ese aspecto sigue siendo imbatible.
